martes, 20 de septiembre de 2016

El arbusto de las mariposas, Buddleja davidii Franch., un enemigo de nuestra flora y fauna

La que nos ocupa hoy lleva poco tiempo con nosotros, pero cada vez se deja ver más sobre todo por el norte de la península ibérica, incluida mi querida Galicia, una pena

De origen chino, los datos apuntan a que vino a Europa ya avanzada la segunda mitad del siglo XIX, si bien en España parece que su introducción (como especie ornamental) data de mediados del siglo XX, no siendo citada en el campo, ya de forma naturalizada, hasta el año 1961 en la provincia de Girona.

Buddleja davidii Franch.
Buddleja davidii Franch.

Su nombre es Buddleja davidii Franch., y hoy la traemos aquí porque se tiene bien ganado el nombre con el que comúnmente la conocemos, el Arbusto de las mariposas, y es que como veremos más adelante, son muchas las especies de lepidópteros que se lo pasan en grande libando incesantemente su rico néctar. Seguro que más de una o uno os lo habréis pasado en grande contemplándolas o fotografiándolas mientras se dedicaban a este dulce menester…

Buddleja davidii Franch.
Buddleja davidii Franch (variedad morada)

Buddleja davidii Franch.
Buddleja davidii Franch. (variedad blanca)

Se trata de una especie realmente bella y que desprende aromas profundos y agradables, razón ésta sin duda de su introducción en nuestras latitudes, con el fin de engalanar y aromatizar parques y jardines. Vistosa, elegante, de olor agradable… ¿cuál es entonces el problema?

El problema es que estamos ante una EEI (Especie Exótica Invasora).

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, las plantas invasoras son especies alóctonas (introducidas en un determinado marco geográfico intencionadamente o no por el hombre) que consiguen establecerse en hábitats o ecosistemas naturales o seminaturales presentándose como agentes de cambio y amenaza a la biodiversidad natural en ese territorio que colonizan (debido sin duda alguna a que son capaces entre otras cosas de de producir descendencia en gran número y a larga distancia de sus progenitores).

Así pues, y aunque traídas inicialmente para emplear con fines ornamentales en ambientes "controlados", los problemas comienzan a surgir cuando este tipo de especies se “escapan” de estos lugares y comienzan su imparable expansión por el medio natural. Poco a poco, de manera silenciosa, desplazan a la vegetación autóctona, comenzando normalmente por ambientes ruderales (gracias a la ayuda del hombre), pasando luego a márgenes de ríos, y haciéndose finalmente cada vez más visibles casi en cualquier lugar, incluso en los más insospechados.

El conjunto de las llamadas plantas invasoras, entre las que se encuentra el Arbusto de las mariposas (Buddleja davidii Franch.), poco a poco se van apoderando y ocupando los lugares que antaño pertenecían a la flora autóctona de nuestra geografía con los problemas que esto acarrea. Nuestros alados polinizadores, entre los que se encuentran las mariposas, ansiosos de saciar las necesidades de “combustible” que les aporte la energía suficiente para poder volar, se ven atraídos tan fuertemente hacia estas plantas que hacen que “descuiden” o se “olviden” de visitar a las que tradicionalmente venían visitando en épocas anteriores, un aspecto que incide indudablemente en el declive de estas especies autóctonas, especies que llevan muchos años (siglos) conviviendo con nosotros, y que han engalanado y perfumado nuestros paisajes hasta hace bien poco…

Polinizador atraído por Buddleja davidii
Muchos son los polinizadores atraídos por Buddleja davidii

Insecto atraído por Buddleja davidii
Muchos son los insectos atraídos por esta planta, no solo mariposas...

Si por un lado atrae a las mariposas, por otro, y debido a las daños que causa en los ecosistemas, produce el efecto contrario, ya que al desplazar a especies autóctonas, posibles nutricias de muchas de nuestras mariposas, puede llegar a mermar determinadas poblaciones de lepidópteros que no lleguan a encontrar las plantas de las cuales alimentarse para crecer y completar su metamorfosis…

Decíamos que son muchas las especies de mariposas que se ven atraídas por su rico néctar, para muestra, una serie de botones que he ido acumulando durante estos últimos años:

Hipparchia statilinus sobre Buddleja davidii
Hipparchia statilinus sobre Buddleja davidii

Aglais io sobre Buddleja davidii, anverso
Aglais io sobre Buddleja davidii, anverso

Aglais io sobre Buddleja davidii, reverso
Aglais io sobre Buddleja davidii, reverso

Limenitis camilla sobre Buddleja davidii, anverso
Limenitis camilla sobre Buddleja davidii, anverso

Limenitis camilla sobre Buddleja davidii, reverso
Limenitis camilla sobre Buddleja davidii, reverso

Maniola jurtina sobre Buddleja davidii
Maniola jurtina sobre Buddleja davidii

Vanessa atalanta sobre Buddleja davidii, anverso
Vanessa atalanta sobre Buddleja davidii, anverso

Vanessa atalanta sobre Buddleja davidii, reverso
Vanessa atalanta sobre Buddleja davidii, reverso

Vanessa cardui sobre Buddleja davidii, anverso
Vanessa cardui sobre Buddleja davidii, anverso

Vanessa cardui sobre Buddleja davidii, reverso
Vanessa cardui sobre Buddleja davidii, reverso

Argynnis paphia sobre Buddleja davidii, anverso
Argynnis paphia sobre Buddleja davidii, anverso

Argynnis paphia sobre Buddleja davidii, reverso
Argynnis paphia sobre Buddleja davidii, reverso

Colias croceus sobre Buddleja davidii
Colias croceus sobre Buddleja davidii

Pieris brassicae sobre Buddleja davidii
Pieris brassicae sobre Buddleja davidii

Pieris rapae sobre Buddleja davidii
Pieris rapae sobre Buddleja davidii

Iphiclides podalirius feisthamelii sobre Buddleja davidii, reverso
Iphiclides podalirius feisthamelii sobre Buddleja davidii, reverso

Iphiclides podalirius feisthamelii sobre Buddleja davidii, anverso
Iphiclides podalirius feisthamelii sobre Buddleja davidii, anverso

Papilio machaon sobre Buddleja davidii, reverso
Papilio machaon sobre Buddleja davidii, reverso

Papilio machaon sobre Buddleja davidii, anverso
Papilio machaon sobre Buddleja davidii, anverso

Ochlodes sylvanus sobre hoja de Buddleja davidii
Ochlodes sylvanus sobre hoja de Buddleja davidii

Leptotes pirithous sobre hoja de Buddleja davidii
Leptotes pirithous sobre hoja de Buddleja davidii

Hemaris fuciformis sobre Buddleja davidii
Hemaris fuciformis (Esfinge abejorro) sobre Buddleja davidii

Esfinge colibrí sobre Buddleja davidii
Macroglossum stellatarum (Esfinge colibrí) sobre Buddleja davidii

Así que, aunque se trate de una especie que atraiga (y en buen número) a las mariposas, debemos luchar contra ella y evitar en lo posible su propagación por nuestras latitudes.

Recuerda, las EEI son un verdadero problema, y atacan directamente a nuestra biodiversidad.  

jueves, 25 de agosto de 2016

Claves visuales para la identificación del género Brenthis en la península ibérica: daphne, ino y hecate


Dentro de la gran familia de los ninfálidos, las tres que nos ocupan hoy guardan un gran parecido entre sí tanto por el anverso como por el reverso de sus alas, por lo que en un primer momento seguro que a muchas y muchos de vosotros os costará diferenciarlas con claridad. Sin embargo, si sabemos dirigir nuestro ojo hacia los lugares clave de su anatomía quizás después de leer este post os resulte un tanto más sencillo acercaros a su correcta identificación, ya sea en campo, dentro de vuestra manga entomológica o analizando vuestras fotografías más cómodamente en casa.

Las tres son mariposas univoltinas de tamaño medio que se dejan ver desde finales de primavera hasta mediados de la estación estival por los sistemas montañosos de la mitad norte peninsular fundamentalmente (Brenthis dahne vuela también en Sierra Nevada, y Brenthis hecate lo hace además también en los Montes de Toledo y puntos orientales de Sierra Morena).

Allá donde coinciden sus áreas de vuelo no es extraño incluso verlas surcando los aires a las tres juntas compartiendo espacios dentro de un mismo prado.

Vayamos al análisis visual. Como mariposas generosas que son en sus poses, nos mostrarán indiferentemente el anverso o el reverso de sus alas, por lo que centraremos nuestro análisis en estas dos miradas.

  • Los anversos


Tanto por el par delantero como por el trasero, las tres que estamos analizando presentan una doble línea de puntos, una al final del área postdiscal y otra en la zona submarginal. Como el par delantero nunca queda tapado nos centraremos en él.

Si os fijáis con atención será fácil cribar a Brenthis hecate de las otras dos, y es que en ésta, los puntos negros de la línea postdiscal presentan un tamaño más o menos homogéneo, cosa que no ocurre en el caso de Brenthis daphne y Brenthis ino, donde el punto submarginal ubicado en el especio s4 llama poderosamente la atención por su reducido tamaño respecto a los demás que completan la serie.

Ahora bien, para separar ino de daphne, nos fijaremos ya en la zona marginal de ambos pares de alas. En el caso de Brenthis ino, se observa con mayor o menor claridad una línea prácticamente continua que recorre las cuatro alas a modo de sierra dentada, mientras que en el caso de Brenthis Daphne,más que una línea, lo que observaremos es una sucesión de manchas negras de aspecto más o menos romboidal que no dan una clara sensación de línea continua.

Lo vemos en fotos:

Brenthis dahne, ino y hecate
Claves visuales en los anversos de las Brenthis: daphne, ino y hecate

Anversos de las Brenthis de la península ibérica
Los anversos de las Brenthis ibéricas


  • Los reversos


Otra vez es Brenthis hecate la que se separa claramente de las otras dos. La doble línea de puntos negros de la que hablábamos para el anverso se deja ver con claridad meridiana en el reverso, tanto en el par delantero como en el trasero.

Para Brenthis ino y Brenthis daphne las diferencias son mucho más sutiles, pero hay un detalle visual que ayudará para separar ambas especies. Deberemos dirigir nuestra mirada  a la parte central del ala del par trasero, allí en el espacio 4 localizaremos una mancha poligonal blancoamarillenta en Brenthis ino que en el caso de Brenthis daphne presenta una tonalidad más o menos extensa de color pardo violácea hacia su mitad superior. En fotos lo veremos mucho más claro:

Los reversos de las Brenthis ibéricas
Claves visuales en los reversos de las Brenthis: daphne, ino y hecate

Brenthis ino, daphne y hecate en la península ibérica: los reversos
Los reversos de las Brenthis ibéricas



… y ahora unas cuantas imágenes de nuestras tres protagonistas para poner en práctica los conocimientos adquiridos (para comprobar la solución poned el cursor sobre cada una de las fotografías):

Brenthis hecate
¿Quién soy?

Brenthis ino
Ésta es muy fácil...

Brenthis daphne
La clave está en la zona submarginal...

Brenthis daphne
Su nombre es Brenthis y su apellido...

Anverso y reverso de Brenthis hecate
Muchas pistas para dar con mi nombre...

Anverso de Brenthis daphne
Aunque en escorzo, ésta se saca fácilmente...

Brenthis hecate, en Ourense
La más fácil quizás...

Brenthis ino
Brenthis ... ¿qué?

miércoles, 29 de junio de 2016

Spialia sertorius, no confundir con Pyrgus!



La pequeña que vamos analizar hoy es una de esas que acostumbra a crear confusión a más de uno cuando comienza a interesarse por las mariposas diurnas.

Spialia sertorius  es su nombre científico, aquí y en el Tíbet, y en el norte de África y en el oeste asiático, y en Portugal, y en Francia, y en Italia, y en toda centroeuropa hasta Polonia y Rumanía, y es que eso es lo bueno que tienen los nombres científicos, que son válidos para todos los lugares del planeta, cosa que no ocurre con los nombres “populares”, propios de cada lugar en concreto y con mayor o menor tradición según el país (el nuestro es del que tiene muy poca para esto) como ya hemos comentado en más de una ocasión. Para los que tengáis curiosidad, en castellano estaríamos hablando de “Sertorio”.

Spialia sertorius
Anverso alar de Spialia sertorius


La confusión a la que hacía referencia al inicio de este post viene con las Pyrgus y su prima Muschampia proto. Un género de hespéridos (el de las Pyrgus) muy, pero que muy complicado a la hora de intentar proceder a la identificación de especies de manera visual, y digo intentar porque en una gran cantidad de ocasiones (y salvo contadas excepciones) la tarea será prácticamente imposible, debiendo recurrir a la captura y sacrificio del ejemplar para poder recurrir al análisis microscópico de sus estructuras genitales.


Spialia sertorius, anverso
Spialia sertorius


¿Qué tiene Spialia sertorius que la diferencie de las Pyrgus y de Muschampia proto?

Por suerte, nuestra protagonista de hoy es de las que podemos ver posada con las alas desplegadas o replegadas indistintamente, por lo que bien en el campo, o bien en casa analizando nuestras fotos, podremos analizar sus caracteres visuales distintivos tanto por el anverso como por el reverso de sus alas para proceder a su correcta identificación.

Reverso alar de Spialia sertorius
Reverso alar de Spialia sertorius


  • El anverso alar


El lugar en el que nos deberemos fijar es la pequeña serie de puntos ubicada en la “frontera” que separa las zonas postdiscal y submarginal cercana al ápice de las alas delanteras. Aunque no siempre se cumple, en Spialia sertorius esta serie la conforman 4 puntos de color blanquecino (siendo el último de ellos de tamaño sensiblemente más pequeño que los que le preceden) mientras que en el caso de las Pyrgus, esta serie la integran tres puntos únicamente. Digo que no siempre se cumple porque he visto ejemplares de Spialia sertorius con tres puntos únicamente, y que si presentaban el 4º, éste era prácticamente imperceptible. Eso sí, nunca veréis Pyrgus con cuatro puntos en esta serie. Quizás sea este el carácter diferencial más definitorio a la hora de poder separar visualmente una Spialia sertorius de una Pyrgus o Muschampia proto.


Diferencias entre Spialia sertorius, Muschampia proto y Pyrgus
Diferencias entre Spialia sertorius, Muschampia proto y Pyrgus
Spialia sertorius, Muschampia proto y Pyrgus
El anverso de Spialia sertorius, Muschampia proto y Pyrgus

Spialia sertorius, anverso
Spialia sertorius, el anverso

  • El reverso alar


En el Reino Unido, donde sí existe bastante tradición en esto de los nombres comunes o populares, nuestro pequeño hespérido recibe el nombre de Red-underwing Skipper, lo que nos da la verdadera clave que nos facilitará su identificación, ya que si lo traducimos al español nos estaría hablando de un “patrón rojo bajo las alas”.

Mientras que Muschampia proto y nuestras Pyrgus presentan un patrón alar por el reverso donde dominan los fondos oliváceos de mayor o menor intensidad salpicados por manchas blanquecinas (salvo la espectacular Pyrgus sidae con sus blancos y amarillos), en el caso de Spialia sertorius el color dominante es un rojizo-acastañado sobre el que se aprecian las correspondientes manchas blanquecinas.

Reversos de Spialia sertorius, Muschampia proto y Pyrgus sp.
Reverso rojizo de Spialia sertorius,
y oliváceo de Muschampia proto y Pyrgus sp.


Además, el mapa de manchas blanquecinas de Spialia sertorius del reverso de sus alas es bastante característico y fácil de separar del de las Pyrgus y Muschampia proto.

Por un lado, destaca una gran macha discal de apariencia casi circular cercana a la costa. Junto a esta, y casi en el centro del ala, aparece la segunda mancha de mayor tamaño del ala. Esta mancha trapezoidal, presenta un único apuntamiento (normalmente) apuntando hacia la zona postdiscal, sin embargo, en el caso de las Pyrgus, esta mancha suele apreciarse tirando a plana o con ligeros apuntamientos laterales, pero no en el centro de la misma. Una imagen nos ayudará a comprenderlo mejor, veámoslo:

Reverso de Spialia sertorius, Muschampia proto y Pyrgus sp.
Mancha discal de Spialia sertorius, Muschampia proto y Pyrgus sp.


Spialia sertorius, reverso
Spialia sertorius mostrándonos su reverso alar


Spialia sertorius vuela en la Península ibérica en dos generaciones fundamentalmente entre los meses de abril y septiembre, basando alimentación cuando es oruga en Sanguisorba minor, Rubus y otras.

Antes de terminar la entrada de hoy, no quisiera dejar de apuntar una cosa, y es que lo que hasta hace poco creíamos una especie en la península ibérica, será probablemente desdoblada en dos en breve. Los análisis genéticos realizados a una gran cantidad de individuos en nuestra península, parecen evidenciar claramente diferencias significativas entre Spialia sertorius y la “nueva” Spialia rosae (endémica de la península ibérica y con una zona de distribución hacia la zona central de la misma), que basaría su alimentación básicamente en rosas sivestres. Habrá que estar atentos.

Así las cosas, Spialia rosae  volaría en la península ibérica en la zona central de la misma y Spialia sertorius lo haría desde allí hacia la costa en todas las direcciones, estando ausente en los dos grandes archipiélagos Canario y Balear.

Y ya por último agradecer como siempre a Rafa Obregón su desinteresada cesión de fotografías, en este caso las magníficas imágenes de Muschampia proto que ilustran el texto.

sábado, 28 de mayo de 2016

Issoria lathonia: claves visuales


La única representante en la Península Ibérica del género Issoria es una mariposa espectacular, de esas que enamoran a primera vista cuando las ves por vez primera, de esas que nunca te cansas de contemplar y fotografiar, de esas de las que más disfrutas cuando empiezas, de esas…

Es una mariposa relativamente fácil de reconocer e identificar, sobre todo por el reverso de  sus alas como veremos un poco más adelante.

Por suerte, su área de vuelo abarca la totalidad de la península ibérica. También vuela en el archipiélago canario, aunque eneste caso lo hace como migrante. En el archipiélago balear se conoce una cita bastante antigua, seguramente de un ejemplar peninsular divagante.

Por lo que a las grandes islas portuguesas se refiere, Issoria lathonia se deja ver bastante en Madeira, no así en Azores, archipiélago donde no está presente.


Issoria lathonia, Sofía
Issoria lathonia


Vuela en varias generaciones por lo general entre los meses de marzo y octubre, siendo los meses centrales del verano los más propicios para disfrutar de ella en número.

Cuando es oruga basa su alimentación casi exclusivamente en Viola sp. (aunque se han citado más nutricias como Rubus sp. y otras).

Issoria lathonia tomando temperatura
En reposo, Issoria lathonia tomando temperatura


Como curiosidad, apuntar que esta mariposa hiberna en cualquiera de sus cuatro estadíos de crecimiento: huevo, oruga, pupa o imago.

Issoria lathonia, popularmente conocida como Sofía
Libando...


Centrándonos ya en el análisis visual, el patrón de manchas que presenta esta belleza por ambas caras de sus alas es bastante característico, lo que la hace fácilmente diferenciable de otras especies.

  • Los anversos


Si nos centramos en el anverso, no será complicado darnos cuenta de que casi la práctica totalidad de manchas negras que la engalanan (a excepción de las más alargadas cercanas a la costa) presenta una forma más o menos redondeada, a modo de verdaderos lunares.


Issoria lathonia, anverso alar
Issoria lathonia, el anverso
Puede que lo anteriormente comentado os resulte un tanto complicado de asimilar o entender si no tenéis mucha práctica. Para ello analizaremos un par de detalles más que nos ayudarán a diferenciarla de aquellas especies que más se le podrían parecer y con quienes las podríais llegar a confundir, las hembras del género Argynnis.

Por un lado, nuestra Issoria lathonia (Sofía para quienes os gusten los nombres populares), presenta una mancha negra relativamente grande en el espacio S1b a la altura de los límites de la zona basal y discal que no veremos en el grupo de las Argynnis (y que cuando la vemos acostumbra a ser mucho más residual), si a ello le sumamos la banda de puntos discales que se pueden observar en las alas traseras evitaremos definitivamente la confusión con las mencionadas Argynnis, ya que en ellas, esta banda de manchas, en vez de ser punteada tiene un aspecto mucho más lineal.

Si, en fotos es mucho más fácil de entender, veámoslo:

Claves visuales de Issoria lathonia
Patrón característico de Issoria lathonia

Comparativa de Argynnis adippe, niobe y paphia
Compárese con la imagen anterior

Machos y hembras se diferencian fundamentalmente por el mayor tamaño de ellas frente a ellos. Otro detalle que nos ayudará a sexar el ejemplar en caso de no poder establecer una comparativa de tamaños con otro será fijarnos en el abdomen. En las hembras es bastante más corto que en los machos, llegando aproximadamente hasta la altura que marca la banda de puntos discales de la que ya hemos hablado en las alas traseras, mientras que en el caso de los machos, el abdomen, es más estrecho y largo, alcanzando prácticamente la siguiente banda de puntos, la que se sitúa entre los límites de la zona post-discal y submarginal.

Veámoslo:

Macho y hembra de Issoria lathonia
El macho y la hembra de Issoria lathonia

  • Los reversos


No hay confusión posible con ninguna otra de las mariposas que vuelan por nuestras latitudes. Quizás Argynnis aglaja, por citar una, pueda llegar a plantear alguna duda, si bien las manchas de esta última son mucho menos extensas y vistosas.

reverso alar de Issoria lathonia
Espectacular, ¿o no?

Reverso alar de Argynnis aglaja
La que más se le pudiera parecer, Argynnis aglaja no se  parece tanto...

Grandes y espectaculares manchas blanco-plateadas decoran el reverso del par alar trasero de esta mariposa. Una hermosa línea de manchas marronáceas con pupila  blanca separan la gran hilera de manchas submarginales (hemosa dentadura!) del conjunto basal y discal.

Issoria lathonia con destellos plateados
Nuestra protagonista

Sobran las palabras en este caso, lo  mejor será disfrutarlo con imágenes:

Me llamareis loco, pero al menos a mí, el reverso me recuerda a un percebe!!


Parecido de Issoria lathonia y un percebe
Las Manchas blancas me recuerdan a las placas calcáreas del percebe